Para ser candidato a algo, la “T” necesita respuestas que hoy no tiene. Con el “somos esto” del DT, sólo mantuvo la categoría. ¿Le traerán lo que pide o vendrá un replanteo?

¿Los objetivos de juego de Talleres podrían resolverse con la llegada de un goleador que defina lo que genera o al menos una parte, dentro o fuera del área?

“Hay otras cosas que están antes”, dijo Frank Darío Kudelka, después de tomarse un segundo para responder el interrogante que se plantean muchos habitantes del Mundo Talleres, que consumieron el “vamos a apuntar a ingresar a una copa”, que pronunciaron los jugadores, el presidente Andrés Fassi y el mismo DT, que está a punto de cumplir 100 partidos en la “T”. Ya había pasado el “somos esto”, que resumía el déficit de efectividad conocido que en el campeonato pasado lo dejó fuera del objetivo que busca ahora. Y el “con esta forma de juego nos ha ido bastante bien”, tras el 0-1 con Estudiantes, una de esas derrotas generadas por la imposibilidad de dominar sus limitaciones.

Sin embargo, FDK advirtió que existen otras prioridades y que no todo se resuelve con la llegada de un gran delantero. Para ser candidato a algo, como le exigen y se comprometió, necesita respuestas dentro y fuera de la cancha.

El equipo no logra desequilibrar en espacios reducidos y sufre con rivales que solamente esperan su error, pero necesita del mismo convencimiento que le demuestra cuando los partidos presentan el escenario del ida y vuelta. Donde su Talleres ha sido muy feliz.

La “convicción para mantener la idea” es sagrada para el DT y eso fue lo que faltó ante Godoy Cruz y ante el Pincha. No soporta que el equipo sea un cúmulo de voluntades, sin orden y donde aparece cierto individualismo.

Hay una una cuestión de convencimiento y de capacidad. La primera se solucionará si repuntan Reynoso o su reemplazante Giménez, pero también si Joao y Menéndez pueden parecerse al Palacios del primer torneo, y ni hablar si llega el mencionado goleador. De la misma manera que en el acto defensivo hay que tratar de volver al equilibrio del que se dispuso hasta antes del juego con Central. Le faltan sociedades arriba y en el fondo. El cambio de ejecutor del penal que atajó Andújar también enojó al DT. Y esa libertad que se tomaron Olaza y Arias, a Klusener le salió cara.

Con los tres refuerzos que dicen van a traer no se puede fallar. Fassi coincide con el DT en que el equipo necesita cubrir puestos clave. Pero para eso, Talleres tendrá que vender como lo hizo con Sebastián Palacios y con Victorio Ramis. Luego, llegará el momento de decidir. Por caso, de los “9” elegidos para reforzarse, casi nunca llegó la prioridad. Los mercados uruguayos, mejicanos y de la B Nacional no han sido suficientes; Ignacio Scocco, Santiago Silva y Diego Vera fueron inalcanzables. Pero también se necesita un extremo de peso por “Pala” y alguien que potencie el trío Guiñazú-Reynoso-Ramírez. Son más necesidades que el año pasado. Y Talleres se quedó afuera de una copa. Ahora, está en zona, pero resta bastante para el final.

Kudelka desafió al club y entró en su historia; ahora, es el club el que desafía al DT. Si llegan las prioridades, será más fácil para todos; otro escenario propondrá un replanteo. Fassi dijo que no imagina un Talleres sin Kudelka, pero suena difícil que el técnico acepte quedarse para seguir diciendo “somos esto”.