HISTORIA


Basada en artículos del periodista Gustavo Farías y en diversas fuentes en internet.

BIENVENIDOS AL TREN...

En el barrio inglés, a la vera de las vías, los empleados de los talleres del Ferrocarril Central Córdoba mataban las horas libres pateando una vieja pelota ante la mirada entre asombrada y divertida de los ocasionales espectadores. Entusiasmados por aquel juego, algunos deciden formar un equipo para competir. Nace entonces, casi en silencio y con sencillez, un 12 de octubre de 1913, el Atlético Talleres Central Córdoba. Allí donde se asentaba, la empresa ferroviaria le brinda un gran apoyo económico a la incipiente institución, asociando a todos sus empleados y descontándole el monto de la cuota de sus haberes. De esta manera, Talleres consigue rápidamente dos cosas: en primer lugar el número de socios necesarios para ingresar -el 19 de abril de 1914- en la Federación Cordobesa de Football, por otra parte, el aporte económico prestado por la empresa permite que el nuevo club pueda solventar los gastos inherentes a una competencia de carácter oficial. También el Ferrocarril cede al club, luego de un tiempo, unos terrenos para ser utilizados como campo de juego (hasta entonces, el equipo había utilizado un predio perteneciente a la familia Salvatelli, ya que dos de sus integrantes los hermanos Luis y Horacio, eran socios fundadores y jugadores) para jugar los partidos. El mismo estaba ubicado en la intersección de las calles Patria y Cochabamba, en lo que hoy es el barrio Pueyrredon.

PRIMER CAMPEONATO Y NOMBRE DEFINITIVO

El inicio de la actividad oficial del equipo que entonces defendía los colores morado y blanco está marcado -al principio- por la polémica. En la primera fecha del certamen de 1914, el fixture indicaba que Talleres debía visitar a Belgrano en Alberdi. El encuentro sólo duró 4 minutos, ya que los ferroviarios -en desacuerdo con un gol de los "celestes" que había convalidado el árbitro- se retiraron del encuentro para, algunos días más tarde, renunciar a la Liga. Al año siguiente, el club del barrio ingles vuelve a la entidad rectora y en esa oportunidad, se imponen por sobre sus rivales para alzarse con la competencia de esa temporada. En el campeonato de ese año, Talleres Central Córdoba -que comenzó en esa temporada a utilizar la ya clásica casaca azul y blanca- jugó 5 partidos, ganó 4 y empató uno, convirtiendo 14 goles y sufriendo tan solo 4 caídas de su valla. Era el primer campeonato que jugaba el Club Talleres Central Córdoba y su victoria auguraba un futuro de grandeza. En 1916, los albiazules vuelven a coronarse campeones, superando ampliamente a todos sus rivales. Por ese entonces, contaban con un fuerte apoyo económico por parte de la empresa ferroviaria que les permitía aprovisionarse con facilidad de los elementos necesarios para encarar el campeonato. Pero indudablemente que el factor fundamental para que ese año pudieran los ferroviarios consagrarse, era la calidad de sus jugadores que amalgamaron un equipo temible y poderoso. Pero al año siguiente vuelven a retirarse de la liga debido a incidentes acaecidos en el partido -justamente- con Belgrano. Pero los de barrio Pueyrredón ya habían adquirido una importancia tal que se hacía difícil llevar a cabo un certamen con su ausencia. Es por esto que en 1918 vuelve a ser aceptado, luego de cumplir con una formalidad que a la postre, le daría el nombre definitivo: Club Atlético Talleres.

EL ESTADIO

 

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Comenzó entonces una seguidilla de grandes triunfos para Talleres, que rápidamente se constituyó en uno de los equipos más populares de la ciudad. Los ferroviarios se consagraron campeones en los torneos de los años 1913, 1920, 1921, 1922, 1923 y 1924. Esta seguidilla contó con la participación dentro del campo de hombres como Prax, Salvatelli, Pieri, Pimentel y Bustos. Los albiazules ganaron 8, empataron 1 y perdieron 1, conquistando 27 goles. El goleador de ese equipo fue Horacio Salvatelli quién logró 8 tantos. Junto al desarrollo deportivo, también se produce un crecimiento en el aspecto institucional del club, abandona la primitiva sede de calle David Luque para mudarse a un emplazamiento mucho más céntrico, ubicado en la 1ª cuadra de la calle Salta. Con los años, el asentamiento albiazul se fijaría en la Av. Richieri, a pocos metros del estadio y finalmente llegaría al inmueble que ocupa en la actualidad sito en calle Rosario de Santa Fe 11. A pesar de esto, la década subsiguiente no sería del todo positiva en lo que a títulos respecta, ya que los albiazules deberían aguardar 10 años para poder volver a dar una vuelta olímpica. El 29 de mayo de 1931 se puso la piedra fundamental de lo que sería la cristalización de un sueño largamente añorado: La construcción del nuevo estadio, que se llevó a cabo en un predio donado por Francisco Espinosa Amespil. El coliseo -realizado en base al proyecto ideado por dos renombrados ingenieros civiles de nuestro medio: S. Allende Posse y Agenor Villagra, fue inaugurado el 12 de octubre de ese mismo año, con un encuentro amistoso con Rambla Junior's de Montevideo. Contaba en ese entonces con una capacidad para 5 mil personas, con el tiempo se fueron ampliando sus comodidades hasta llegar a las aproximadamente 17 mil localidades actuales. Los primeros 11 jugadores de Talleres que pisaron la flamante gramilla fueron: Paolucci, Bertolino, Landolf, Ortiz, Aquirre, Freytes, M. Salvatelli, Albarracín, H. Salvatelli, Cufres y Sánchez.

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1923,AMISTOSO INTERNACIONAL EN CHILE

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En 1923 Talleres logró hacer trascender su juego más allá de los límites nacionales. Fue en ocasión de una gira realizada por Chile, donde el equipo cordobés disputó cuatro partidos, con tres victorias y una derrota.El 13 de setiembre de 1923, el plantel arribó a Santiago en tren y a la mañana siguiente entrenó. Por la tarde recorrió la ciudad y a la noche asistió a una velada boxística en su honor, en la que combatieron el campeón medio liviano chileno, Zenón Hidalgo, con el retador Aquiles Marchant. La nota de color la dio el escritor Juan Filloy, presidente de la delegación, quien volvió a exhibir su afán deportivo al oficiar de árbitro en el semifondo entre Abelardo Soto y Juan Vega, que finalizó cuando Filloy decretó la victoria del primero por nocaut."Al retirarse del ring, el señor Filloy recibió del público una salva general de aplausos que fue contestada con hurras por los jugadores cordobeses", publicó al día siguiente el diario La Unión.La presentación de Talleres fue todo un acontecimiento social para Valparaíso. Cerca de cinco mil personas acudieron a la cita, en el field de Ferroviarios, para ver en acción al combinado local y el conjunto de barrio Jardín. Los asientos de honor fueron ocupados por el alcalde de la ciudad, Carlos Rodríguez Alfaro, y la plana mayor de la Asociación Chilena de Fútbol. "Con agrado debemos dejar constancia de la presencia de numerosas familias y damas de nuestra sociedad, mostrando éstas mucho entusiasmo y atención por el match", escribió El Mercurio.

HACIENDO CAMINO

En 1944, con motivo del festejo del 31er aniversario albiazul, se programó, en el estadio de barrio Jardín, un encuentro con los "xeneizes" de la rivera porteña, que contaba entre sus figuras a uno de los máximos goleadores de la época y uno de los jugadores más trascendentes de la historia de nuestro fútbol: Mario Boyé, "el atómico", en esa oportunidad, Talleres se impuso a Boca Junior's por 7 tantos contra 1. Tres años más tarde, los xeneises volverían a nuestra ciudad para enfrentar nuevamente a los albiazules: Talleres apabulló a su rival imponiéndose por 4 goles a 1.

TRASCENDENCIA NACIONAL

En 1934, Talleres vuelve a festejar un campeonato, para luego adjudicarse los del '38, '39, '41, '44, '45 y '48. Se inicia entonces una época en que los albiazules van, poco a poco, transformándose en una de las escuadras más poderosas de la provincia, trascendiendo su nombre a los ámbitos nacionales. Después de la campaña de 1949, Talleres sigue creciendo conquistando temporada a temporada nuevos lauros para sus ya atiborradas vitrinas de éxitos. Se suman los torneos de '51, '53, '57, '58, '60, '63 y '69. Año tras año, campeonato tras campeonato, la fama del fútbol de Córdoba y con ella la de Talleres como uno de sus principales abanderados, fue creciendo hasta transformarse en un referente obligado de la actividad a nivel nacional, gracias a la trascendencia de jugadores como: Atilio Willington, Amable López, Mendoza, Belluci, Gambino, Andrés Kasparian, "Cacho" Taborda y la "Wanora" Romero, entre otros tantos. En 1968, la AFA produce una apertura federalista al crear los campeonatos nacionales, en el '69, el representante cordobés que midió fuerzas con escuadras de la yalla de Lanus, Unión de Santa Fe, Huracán, Boca Junior's, River Plate, San Lorenzo, Estudiantes de la Plata, Independiente, Racing Club y Velez Sársfielf, fue Talleres, pero la importancia radicó en la experiencia que comenzaba a acumular una institución que se convertiría -con el paso de los años y la competencia- en uno de los grandes protagonistas de este tipo de eventos.

LA EDAD DORADA

En 1974 se producen dos hechos más que significativos para la historia de Talleres. En primer lugar, Amadeo Nuccetelli accede a la presidencia albiazul. Como primera medida, Nuccetelli viaja a Bs. As. para ponerse en contacto con Ángel Labruna, quien por esos días estaba en conversaciones con River Plate. Finalmente, la puja es ganada por el presidente cordobés que vuelve a esta ciudad con el exitoso entrenador. Porque don Ángel revoluciona a Talleres y al fútbol cordobés todo. Los albiazules salen segundos en el torneo Clasificación y se imponen en el Zonal, para luego consagrarse campeones de Córdoba al vencer en la final a Belgrano por dos a cero (con aquel antológico y definitorio golazo de Daniel Willinton). Los albiazules se clasifican para el nacional de ese año, clasificándose en el primer lugar de su zona y ubicándose cuarto en la tabla final, tras haber jugado 25 partidos, de los que ganó 13, empató 6 y perdió 6, convirtiendo 35 goles y recibiendo 22. En aquel equipo, que hizo que la prensa deportiva de todo el país mirara hacia Córdoba, jugaban -entre otros- Quiroga, Comelles, Galvan, Artico, Ocaño, Ludueña, Rivadero, Taborda, Bravo, Boccanelli y Willington. Mas tarde en 1975 llegaría Don Adolfo Pedernera, Talleres vuelve a adueñarse de la competencia local y vuelve a afrontar un certamen nacional. En esta ocasión los albiazules vuelven a ganar su zona junto a Temperley y en la clasificación final (que fue encabezada por River Plate), se colocó en la 6ª posición

LO MAS ALTO

En 1976 llegó Rubén Bravo para seguir acuñando la gran ilusión albiazul. Por esa época, el equipo de barrio Jardín parecía no tener rivales en la competencia local, ya que en este año arrazó con los dos campeonatos cordobeses. En total, en ambos torneos Talleres jugó 27 partidos, ganó 24, empató 1 y perdió solo 2, convirtiendo 82 goles y sufriendo sólo 18. Ya en el campeonato nacional, Talleres se adjudica la Zona "D" junto a Unión, a quién luego supera fácilmente en cuartos de final por 4 a 0. Ya en semifinalistas, los albiazules no pueden imponer condiciones frente a River Plate que los supera -en la Bombonera- 1 a 0. Talleres se apresta a vivir la hora más gloriosa de su historia (aunque tal vez la mas triste también). En los torneos de la Liga fue el mismo monólogo, ya que los albiazules ganaron ambos campeonatos en forma invicta. Y en el nacional, se confirma todo lo demostrado en las campañas anteriores. El país futbolístico mira hacia Córdoba y el color azul y blanco se transforma en bandera de buén juego. Los cordobeses se adjudican su Zona y superan a Newell's en las semifinales. En la 1ª final frente a Independiente en Avellaneda, Talleres iguala 1 a 1. En la 2ª final luego de ir ganando 2 a 1 cuando tan solo faltaban 7' para el final, los rojos consiguen la igualdad a través de Bochini -de acuerdo a la reglamentación de la época, que sostenía que en el caso de igualdad de puntos y goles, el tanto de visitante valía doble- Independiente se lleva el título. El equipo base en esa temporada estaba compuesto por Guibaudo, Astudillo, Galván, Binello, Ocaño, Reinaldi, Ludueña, Valencia, Bocanelli, Bravo y Cherini. También formaban parte de este plantel Bordón, Syeyguil, Quiroga, Oviedo y Alderete.

GIRAS Y AMISTOSOS

Entre 1975 y 1979, Talleres alcanza su máximo esplendor, trasendiendó su fama los límites nacionales. Es por esto que -además de encarar numerosos partidos amistosos con diversos equipos de todo el país- se emprendieron giras por los puntos más recónditos del planeta, porque además de visitar países vecinos, la bandera azul y blanca llega a flamear en Turquía, Grecia, El Zaire, Guatemala, El Salvador y España. Talleres entre el 24 de enero de 1975 y el 7 de noviembre de 1979 juega un total de 37 partidos amistosos de carácter internacional, de los cuales gana 13, empata 11 y pierde 13.

Un safari por Africa

La pretemporada albiazul de 1976 comenzó en un escenario insólito: el Zaire, ex colonia belga ubicada en el centro de Africa, que dos años antes había conseguido el título continental.

En esa geografía desconocida -varios de sus integrantes sólo tenían referencia que su selección había participado en el Mundial de Alemania '74- Talleres salió victorioso en un cuadrangular amistoso contra dos equipo locales (el AS Vita y el Mana) y otro club argentino (Temperley).

La Voix du Zaire publicó en su edición del 2 de febrero de 1976: "Dotados de una técnica remarcable, los argentinos brindaron una exhibición de alto vuelo futbolístico. Después de la visita del Santos de Pelé, nunca habíamos visto tan buen fútbol como con Talleres".

Minutos antes de que el plantel de Talleres se embarcarse en el aeropuerto Ndjili de Kinshasa (capital de Zaire) con destino a Buenos Aires, Ntukani Nzuzi Musenda, jefe de deportes del diario Elima, pidió hablar con Luis Ludueña. Traductor de por medio, el periodista africano imploró: "Dígale al hombre de los cabellos negros y largos que él es el Dios del Fútbol, que nos ha deslumbrado tanto como Pelé. Dígale, le repito, que él es el Dios del Fútbol". La reacción del volante albiazul fue de asombro y devolvió la pregunta con otra interrogación: ¿Qué yo soy Dios?..., por favor, ni de Diablo me he recibido"

CUESTA ABAJO

El gran prestigio alcanzado por el fútbol del interior, en gran parte gracias a las actuaciones de Talleres en campeonatos nacionales, la AFA produce una apertura hacia el federalismo a trevés de polémica Resolución 1.309. De este modo los albiazules acceden -en 1980- al campeonato metropolitano. En esa 1ª oportunidad los cordobeses alcanzan la 3ª ubicación, después de River Plate y Argentinos Juniors. A partir de entonces, la situación económica y deportiva del club comenzó a decrecer. Por otra parte la producción del equipo dentro del campo de juego no invitaba al publico albiazul a la cancha. El momento de mayor esplendor había quedado atrás y la pendiente se iba haciendo cada vez más pronunciada. Sin embargo, la cantera futbolística de Talleres seguían produciendo valores que alcanzarían con el paso del tiempo trascendencia nacional, vale recordar los nombres de Ángel Guillermo Hoyos (Boca y selección Juvenil), Ángel David Comizzo (River y Selección Nacional), José Luis Cucchiuffo (Vélez, Boca y Selección Nacional), Carlos Bustos y José Albornoz (River) y Raúl Peralta (Dep. Español y Pre selección Juvenil).

LA COPA DE LOS MILAGROS ARGENTINOS

Ya le había pasado a Rosario Central, cuando luego de caer por ¡4 a 0! frente a Atlético Mineiro, logró consumar el milagro, goleó por el mismo resultado en el Gigante de Arroyito, y, por penales, conquistó su primer y único título internacional. Para los matadores de la T, en 1999, la cosa no iba a ser muy distinta...
Aquel equipazo con Cuenca, Maidana, Lillo, Astudillo, Marzo, Oliva y otros tantos, dirigido por el tigre Gareca, se encargó de escribir el capítulo más lindo de la historia de los tallarines.
De arranque nomás, el panorama se iba a oscurecer hasta el azabache. Talleres y su inexperiencia internacional debían ir a probarse a la altura de Sucre. Y ante estas circunstancias, el resultado rozó lo previsible: a los 19 minutos del segundo tiempo Independiente Petrolero se ponía 4 a 0 y diluía cualquier esperanza cordobesa. Pero iba a llegar el descuento, ése que a muchos le pareció insignificante, pero que terminó siendo una gran rueda de auxilio para la T. Gracias al penal convertido por el Loco Marzo, Talleres se traía a Córdoba un número con un poquito más de color.
En la vuelta, muchos fanas empezaron a creer que alguien allá arriba estaba haciendo fuerza por ellos. Aunque también notaron que no lo haría sin suspenso. El local terminó, para tranquilidad de su gente, 2 a 0 en el primer tiempo. Esa tranquilidad se fue despedazando a medida que corrían los minutos del segundo, hasta que a 7 del final la lora Oliva daba una buena razón para... seguir sufriendo en los penales. Cuenca ídolo atajó el último de Illanes y todo se transformó en desahogo.
El camino a la gloria tendría ahora una nueva parada. Esta vez, Paraná de Brasil.
El primer chico se jugó en Córdoba y fue para Talleres. Sin embargo, en perjuicio de los corazones maltrechos de la hinchada argentina, la mínima diferencia abría una buena incógnita de cara a la revancha. Y para no cortar la tradición, los brasileros ganaron también por 1 a 0 y dejaron todo en manos de los penales. O mejor dicho, en manos de "Goyco" Cuenca, quien detuvo las ejecuciones de Flávio y Patricio y le permitió a su equipo ganar la serie 3 a 1 para entrar en la semifinal.
En esta instancia Talleres arrancaría nuevamente de local. El rival de turno era el Deportivo Concepción de Chile. Para completar el trío de situaciones de sufrimiento (ojo que el póquer llega en la final), los chilenos abrieron la cuenta en el primer tiempo. Luego del descanso, Oliva y Maidana pusieron las cosas en su lugar, para que el desquite en Chile dejara a Concepción con la responsabilidad de ir a buscar. La T sacó provecho, se adelantó con un gol de Astudillo (después empataría Illesca) y compró el boleto a la primera final internacional de su historia.
Capítulo aparte, el equipo cordobés se encontró con el desconocido Sportivo Alagoano, militante por ese entonces de la tercera categoría de Brasil. De todas maneras, este dato no se correspondería con las razones que llevaron al conjunto dirigido por Otávio Oliveira a la última instancia de la Conmebol. Los brasileros hicieron pesar su localía, dominaron todo el partido y se quedaron con un 4 a 2 que podría haber sido más abultado.
Una vez más, como al comienzo de esta película, el descuento logrado en los últimos minutos (el renovador de esperanza en esta oportunidad fue Astudillo) sirvió y mucho para rescribir el desenlace. Desenlace que ¡¡obviamente!!, no llegaría sin angustia. Los tres goles que le dieron la copa a Talleres se hicieron rogar tanto que una sala de primeros auxilios en las instalaciones del club hubiera sido el negocio del siglo.
"Loco, tenemos que hacer un gol antes del entretiempo. ¿Sabés sino con la presión que vamos a jugar en el segundo? ¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOLL!!!" Minuto 39 del priemr tiempo: Ricardo Silva se encarga de poner el 1 a 0 y de devolverle a la gente un poco de aire y energía al cuerpo. "Qué mal, chabón, el arquero saca todo, la bola no quiere entrar, faltan quince y sólo ganamos por un gol, la p... m... !!! ¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOLL!!!" 30 del complemento: llega el segundo, lo hace Gigena y aparece el desahogo, el "... mirá que todavía falta un rato; quién te dice... "
"Qué lindo sería, pero no, otra vez a los penales, ojalá que Cuenca siga inspirado ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLL!!!!!!!!!" ¡¡¡SOMOS CAMPEONES CARAJO!!! ¡¡VAMOS LA T VIEJO, LO MÁS GRANDE DE CÓRDOBA Y DEL MUNDO!!
Fue una historia sufrida pero con final feliz, digna de Hollywood, llena de matices que la hicieron más que jugosa. A saber:
- Dos series definidas por penales (una ante un equipo brasilero).
- Dos grandes remontadas (una ante un equipo brasilero).
- La final definida de local, también ante un equipo brasilero.
Queridos hinchas de la T: ¿pretendían algo más?

Campaña

- Octavos de final
Independiente Petrolero (Bolivia) 4 - (Blanco, Villegas, Goyoaga, Gutiérrez) Talleres 1 (Marzo).
Talleres 3 (5) (Silva, Marzo, Oliva) - Independiente Petrolero 0 (4).
- Cuartos de final
Talleres 1 (Silva) - Paraná (Brasil) 0.
Paraná 1 (1) (Deivison) - Talleres 0 (3).
- Semifinal
Talleres 2 (Maidana, Oliva) - Deportes Cocepción (Chile) 1 (P. González).
Deportes Concepción 1 (Illesca) - Talleres 1 (Astudillo) .
- 1° final
Sportivo Alagoano (Brasil) 4 (Missinho x 3, Magräo) - Talleres 2 (Aguilar, Astudillo).
- 2° final
Talleres 3 - Sportivo Alagoano 0.

Formaciones de la segunda final
Talleres: 1- Mario Cuenca; 20- David Díaz, 2- Julián Maidana, 13- Christian García, 23- Gabriel Roth; 5- Adrián Avalos, 11- Manuel Santos Aguilar, 3- Horacio Humoller, 14- Ricardo Silva; 7- Rodrigo Astudillo, 9- Darío Gigena. Director Técnico: Ricardo Gareca.
Sportivo Alagoano: 1- Velozo; 17- Mazinho, 4- Márcio Pereira, 3- Jivago, 8- Williamis; 18- Magräo, 7- Leo, 6- Ramon; 10- Bruno Alves; 11- Mimi, 9- Missinho. Director Técnico: Otávio Oliveira.
Goles: Ricardo Silva (T) (39'), Darío Gigena (T) (75'), Julián Maidana (T) (88').
Arbitro: Ricardo Grance (Paraguay).
Asistente N° 1: Carlos Torres (Paraguay).
Asistente N° 2: Néstor González (Paraguay).
Estadio: Olímpico de Córdoba.
Público: 33.000 espectadores.
Fecha: 8/12/1999.

TALLERES DE AMÉRICA

En la temporada 2000-2001, la campaña fue extraordinaria, sumando 61 Pts (Apertura 36 y Clausura 25) y peleando además el Apertura hasta la 17ma fecha, cuando la derrota 3-1 ante Unión y la victoria de Boca 1-0 ante San Lorenzo, lo dejaron sin chances matemáticas. Ocupando el 4ta posición en la tabla general, se clasificó a las copas Libertadores y Mercosur.

Copa Mercosur 2001

En la Copa Mercosur, Talleres tuvo una muy buena actuación y alcanzó los Cuartos de Final. Cosechó 10 puntos (2 victorias, 4 empates y 0 derrotas ;10 goles a favor y 5 en contra) y finalizó 6to.

Campaña

Primera Fase
28.07.01, Córdoba, Talleres 0 - Sao Paulo 0.
02.08.01, Buenos Aires, Vélez Sarsfield 1 - Talleres 4.
23.08.01, Córdoba, Talleres 1 - Peñarol 1.
30.08.01, Córdoba, Talleres 2 - Vélez Sarsfield 2.
26.09.01, Sao Paulo, Sao Paulo 0 - Talleres 0.
17.10.01, Montevideo, Peñarol 1 - Talleres 3.

Cuartos de Final
25.10.01, Porto Alegre, Gremio 0 - Talleres 0.
01.11.01, Córdoba, Talleres 0 - Gremio 2.

Copa Libertadores de América 2002

En la Copa Libertadores, Talleres tuvo una regular actuación y no pudo superar la primera fase. Cosechó 5 puntos (1 victoria, 2 empates y 3 derrotas ;5 goles a favor y 9 goles en contra) y finalizó 3º en su grupo y 26º en la tabla general del torneo. Campaña

Primera Fase
06.02.02, México D.F., América 2 - Talleres 2.
14.02.02, Buenos Aires, River Plate 0 - Talleres 0.
27.02.02, Córdoba, Talleres 2 - Tuluá 1.
12.03.02, Tuluá 4 - Talleres 2.
21.03.02, Córdoba, Talleres 0 - América 1.
11.04.02, Córdoba, Talleres 1 - River Plate 1.

DESCENSO Y QUIEBRA

En la temporada 2001-2002, Talleres hizo la peor campaña de su historia, sumando 30 Pts entre el Apertura (13) y el Clausura (17). Sin embargo le ganó a 1-0 a Boca campeón de América con todas sus figuras (incluído Tévez, que debutó en ese partido).

En la temporada 2002-2003, Talleres sumó 44 Pts. y pobre promedio lo obligó a jugar la Promoción contra San Martín de Mza y la ganó (1-0 y 1-0), lo que le permitió quedarse en Primera, al menos por un año más.

En la temporada 2003-2004, Talleres se jugaba más que nunca su permanencia en Primera. En el Apertura sólo sumó 24Pts. En el Clausura, Talleres fue el equipo revelación, cosechando 35 Pts.(10 triunfos, 5 empates y 4 derrotas), ganándole incluso 3-2 a River, el equipo campeón. A pesar de haber sumado 59 Pts no pudo evitar jugar la Promoción nuevamente, esta vez ante Argentinos Juniors. Sorpresivamente la “T” cayó 2-1 y 2-1 y perdió la categoría ante un rival al que superaba en la cancha.

En Diciembre de 2004, Talleres, luego de numerosas convocatorias de acreedores, quebró, y recién en Noviembre de 2005, se le dio lugar a un gerenciamiento provisorio, el Ateliers S.A. dirigido por Carlos Granero.

En Mayo de 2006, Talleres tuvo una inmejorable oportunidad de ascenso: Con tan solo ganarle a Nueva Chicago, se coronaba campeón del Clausura de ese año, y accedía a cuatro oportunidades para el ascenso, la cual incluía jugar una final contra Godoy Cruz en primer lugar. Pero perdió 1-0 y dejó pasar la chance.

Actualmente Talleres no pasa por un buen momento. De hecho la campaña realizada en la temporada 2006-2007 es la peor del club en la B Nacional.