Anoche, el plantel de Talleres anticipó el viaje a San Juan para el partido del jueves ante San Martín. Nadie habló.

La puerta plancha las caras que observan hacia el interior del pasillo principal de la Boutique de barrio Jardín.

Rubén Forestello, el entrenador de Talleres al que hoy el destino lo está palmeando, le pide a uno de los encargados que cierre la puerta. La práctica ya había terminado.

La orden se cumple. Pero al segundo se vuelve a abrir. Se asoma Ramoncito. Ramón es el que va y vende CDs y DVDs a los jugadores. Ramón muestra las dos tapas antes de entrar. Un compilado de Creedence y uno de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. "Era lo que él me había pedido", dice a Día a Día el vendedor.

Con otro semblante, algo más de dos semanas atrás, el mismo Forestello había contado que le encantaban Los Redondos. Es un rock oscuro, de un sonido estrepitoso que al DT le hace crujir las sensaciones que le producen el gusto por esa banda.

Ramoncito, el vendedor, se llevó un par de billetes y el Yagui las canciones ricoteras, como las de "Último bondi a Finisterre", un disco de los últimos y emblemático. "Gualicho de olvidar / apretado en las manos / las despedidas son esos dolores dulces", suena en Gualicho, uno de los temas de Patricio Rey.

Forestello viajó anoche con sus 22 jugadores con el pogo más grande del mundo en sus pensamientos. En cómo dar vuelta esta historia de soga al cuello. Lo iban a hacer este martes, pero anticiparon el viaje.

La práctica de la tarde de ayer fue de pesadumbre. Pasmosa. Con un silencio decrépito. Que se alteró luego por los zumbidos de algunos hinchas en el epílogo.

"Trabajaron, corrieron, se recuperaron y duró una hora y media. No hubo charla. Nada", tiró alguien que salió desde el interior.

La derrota del domingo a la noche, ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy por 1-0, dejó como saldo el comienzo de una semana determinada por los resultados, por los rendimientos, por los humores y por las ganas de seguir o de dar un corte. La dirigencia no se tomó mucho más para ir decidiendo sobre la marcha.

Es decir, mientras cobra mucha fuerza que las horas le están contadas al entrenador, se caminan en una línea paralela: es ganar o golpe de timón. No hay vueltas. De los números hay poco por decir. Del rendimiento, algo más. Quizás un leve despertar en las últimas fechas. Pero la levadura no alcanza a darle el leudado necesario a un pan que no llena la panza en tanta pobreza.

Medianoche en jardín. La tarde va cerrando sus cortinas en el cielo y el clima nunca deja de ser el otoño anticipado. "Llueve en tu mirada gris", Talleres.

Los hinchas se agrupan en unos 40 contra el alambrado. Se avivan que los jugadores no saldrán por donde siempre. La mayoría de los autos están estacionados en el estacionamiento interno del estadio. Precaución.

Un móvil policial está apostado en la salida de ese portón que da a calle Lawson. Y se precipitan insultos en goteos esporádicos. Los mismos que se escuchan cuando las papas queman.

Cuando hay que pegar para que reaccionen. Cabezas gachas, algunos sí salen por los lugares habituales. Y el que más "liga" es el kinesiólogo Pablo Renzi. Quizás lo confunden con veterano 9 de área. También cobra.

Forestello igual no vendrá. Ya dijo lo que tenía que decir. Ni se asomó al menos para hablar con los que habitualmente frecuentan los entrenamientos. Ni siquiera una charla informal.

Menos un saludo. Se puede entender la circunstancia y el momento. Sobre el cierre de esa tarde, ya en oscura noche, se conoce la noticia de que el plantel integrado por 22 jugadores (nunca viajaron tantos) se subirá al colectivo a la medianoche y en los primeros minutos de este martes, ya se irá hacia San Juan.

"Dirigentes y cuerpo técnico decidieron anticipar el viaje", confió una fuente. Un plantel demolido. Un DT con las pocas pulgas que requiere un momento como el que se vive, están ya en tierras cuyanas.

El equipo estará unos días hasta el partido de este jueves. Medianoche en barrio Jardín y viaje. Forestello se va con la música de Los Redondos.

O con el pogo en la cabeza. Allá pasará el resto. La charla que ayer no hubo, los nuevos pocos desafíos. Ganar o ganar. ¿El último bondi?

Jueguen, luego se verá.

Mundo Albiazul


- Viajaron anoche. El plantel de la T partió anoche hacia San Juan para el juego del jueves ante San Martín a las 21.30. De los 11 que perdieron ante el Lobo jujeño, Rodrigo Cháves no podrá hacerlo por expulsión. Su lugar será ocupado por Esteban Burgos. El equipo alistaría a: Santillo; Burgos, Avendaño, Vera y Bazzi; Vega, Leyes o Brítez Ojeda, Díaz y Pavón; Sánchez Sotelo y Klusener.

- Los que se fueron. Además de los posibles 11 titulares, se sumaron los concentrados para el juego anterior (Aguiar, Shaffer, Torres, Barrionuevo, Fredrich y Tevez) más Jesús Nievas, Nicolás Trulls, Gastón Bottino y Favio Álvarez. Todos ellos partieron anoche para integrar una concentración que será larga. Además, el DT prevé práctica de fútbol en San Juan. El plantel llegará en la mañana de hoy y trabajará esta jornada, mañana y el jueves por la mañana de manera liviana.

- Van todos. Mientras, aunque no fue confirmado, es posible que el jueves esté el grueso de la cúpula del Fondo de Inversión de la T en San Juan. Se considera de antemano un día que será “bisagra”.